La Delegación de Paz de las FARC-EP llegó a La Habana con una disposición plena de dinamizar el proceso, de ponerle celeridad, de llegar a conclusiones en el primer punto de la agenda y solicitando que es lo fundamental, que las aproximaciones, que ya son muchas, se den a conocer mediante un comunicado conjunto a la opinión pública que refleje lo que se está adelantando.
A Juan Camilo Restrepo no podríamos tildarlo de Pastorcito Mentiroso, porque sus palabras no encierran mentiras inocentes. Sus argumentos obedecen al desenvolvimiento de planes bien diseñados en el marco de la guerra de baja intensidad y de la guerra psicológica que adelanta el régimen contra la insurgencia colombiana.
Se le olvidó el índice Gini a Juan Camilo. Se le olvidaron las masacres del paramilitar Rodrigo Cadena, de la casta política tradicional y la Infantería de Marina.
Reciban el cordial saludo de nuestra organización revolucionaria. Me dirijo a ustedes en mi condición de Comandante del Estado Mayor Central de las FARC-EP con el propósito de dar respuesta a su carta de fecha 29 de abril. Comenzaré por decirles que nada más lejano a la intención del Secretariado Nacional de las FARC que caer en provocaciones y asumir una actitud conflictiva con las comunidades indígenas del Cauca.
Señores voceros de la Asociación de cabildos indígenas del Norte del Cauca y el consejo regional indígena del Cauca. El Bloque Occidental Comandante Alfonso Cano de las FARC EP, en relación con los sucesos del 28 y el 29 de Abril de 2013 en San Francisco Toribio nos permitimos hacer las siguientes precisiones.
Informamos a la comunidad internacional y al pueblo colombiano que:
En las cordilleras del norte de Nariño ha muerto en combate nuestro camarada Carlos Patiño, a quien el pueblo conociera como “Caliche”, el insigne comandante de la Columna Móvil Jacobo Arenas. Falleció como vivió: combatiendo en la primera línea hasta las últimas consecuencias, por la Nueva Colombia.
Al terminar el octavo ciclo de conversaciones en la Habana, de manera insólita, la delegación gubernamental, luego de decir que existen avances, particularmente en la política social en el ámbito rural, afirma que el ritmo de las conversaciones ha sido “insuficiente e inconstante”. Pero lo peor de todo, es que se deje insinuado que la falta de acción es responsabilidad de la insurgencia.
Para las FARC-EP no hay dualidad en su optimismo frente a la paz, la creemos necesaria y posible. Consideramos que a su búsqueda hay que dedicarle más tiempo que el que se le dedica a la guerra.
En una fecha muy especial como el día de las madres, canonizaron a la Santa Laura. Y hasta podemos compartir la emoción y el júbilo que esta noticia produce en el mundo católico de nuestra Colombia. Que bien que se haya tenido en cuenta a una mujer que dedicó su vida al servicio de los más necesitados, que en nuestro país son la mayoría. Sin embargo, en Colombia hay muchas “santas” que merecen este honor y que pueden ocupar un lugar en la historia por los grandes aportes que hacen al anhelo de bienestar y paz de la patria...
Mientras en el occidente europeo se habla de rescate, ajustes, inversión, aumento de impuestos, para que los países no caigan en el hoyo negro de la pobreza, en el extremo oriental siguen nadando para salir del hueco en el que han caído hace 20 años. Para este caso, hablaremos del reciente “rescate económico” de la Unión Europea.
En vista del incremento de las tensiones políticas y diplomáticas con nuestro vecino oriental, las Fuerzas Militares de Colombia se movilizan, concentrando las tropas en lugares estratégicos para contener posibles penetraciones enemigas al territorio nacional. Según lo planificado, al amanecer del día D aterrizan tres aviones Hércules de la Fuerza Aérea en una pequeña pista ubicada en el departamento de La Guajira, cerca de Riohacha.” Esa “pequeña pista” de la cual habla el editor, se encuentra ubicada en plena carretera entre Riohacha y el municipio fronterizo Maicao, en la Guajira.