Hoy desde la mazmorra llamada “el Buen Pastor” homenajeamos a nuestro comandante Raúl Reyes, quien fue asesinado por las balas criminales del Estado colombiano, aquellos asesinos del pueblo, los que desplazan, desaparecen y como si fuera poco torturan a todos aquellos que no están de acuerdo con su política, aquellos asesinos del gobierno de Uribe Vélez y ahora el actual gobierno de santos quienes dieron la orden de masacrar el 1 de marzo en territorio ecuatoriano a nuestro camarada.
Hoy desde la mazmorra llamada “el Buen Pastor” homenajeamos a nuestro comandante Raúl Reyes, quien fue asesinado por las balas criminales del Estado colombiano, aquellos asesinos del pueblo, los que desplazan, desaparecen y como si fuera poco torturan a todos aquellos que no están de acuerdo con su política, aquellos asesinos del gobierno de Uribe Vélez y ahora el actual gobierno de santos quienes dieron la orden de masacrar el 1 de marzo en territorio ecuatoriano a nuestro camarada.
Desde su ingreso a las filas guerrilleras fue un camarada ejemplar, cumplidor y defensor de la línea política y militar de las FARC-EP. Tuvo capacidad de gobernar miles de hombres y mujeres, fue orientador de multitudes guerrilleras y de masas, dejó huellas nacional e internacionalmente; por paramos, valles, llanuras, con su morral a cuesta atravesó inmensidad de la selva para reunirse con el secretariado, participo en plenos y conferencias.
Hoy los criminales de cuello blanco celebran su muerte, pero nosotras las guerrilleras de las FARC-EP, en homenaje seguimos tu ejemplo haciendo presencia en los campos y ciudades, peleando diariamente, organizando y orientando a las masas, levando en alto el prestigio de nuestra organización y nosotras desde la cárceles mantenemos nuestros principios; lealtad y fidelidad, temple revolucionario y la moral elevada.
Tras las rejas seguiremos más firmes que nunca, cuantas veces nos toque enfrentar al estado lo haremos porque estamos completamente convencidas de la justeza de nuestra lucha. Porque podrán atar nuestras manos pero jamás nuestros ideales.
Juramos vencer y venceremos. Por nuestros muertos ni un minuto de silencio toda una vida de combate.
Viviana
Prisionera de guerra