La Habana, Cuba, sede de los diálogos de paz, mayo 25 de 2013
El nuevo ultimátum del Ministro Fernando Carrillo, pareciera revelar una falta de compromiso frente al proceso de diálogos, que ante todo expresa desconfianza respecto a las mismas capacidades que la Delegación gubernamental tiene para hacer posible el propósito de la reconciliación. Sus desafortunadas comparaciones “navideñas”, que trivializan las propuestas que las FARC-EP han hecho a la Mesa de la Habana interpretando los intereses de las mayorías, en nada se sintonizan con el ambiente de optimismo que reina entre los colombianos que le apuestan y tratan de aportarle ideas positivas al objetivo de encontrar una salida incruenta al conflicto político, social y armado que padece Colombia. Nuestras formulaciones recogiendo las reivindicaciones populares, no son una “lista de regalos” sino el registro de los derechos que le han sido conculcados al pueblo y es deber del Estado garantizarlos sin más demora. Al gobierno es a quien corresponde abrir los espacios políticos y devolver lo despojado a las víctimas de su terrorismo secular, para que el soberano pueda expresarse en un escenario de democracia verdadera.
¡Qué gente! ¡Qué raza humana tan maravillosa que no odia, sino que enseña a perdonar y amar! Para todos ellos nuestro abrazo agradecido, solidario y combativo. Aquí también hay negras y negros alzados en armas, herederos de aquellos titanes de la independencia nuestra americana. Aún los persiguen de modo implacable, todavía los acechan y asesinan con singular sevicia. Como al negro Eliécer, Comandante de las FARC caído apenas dos días atrás en las montañas del Catatumbo tras más de treinta años de heroica rebeldía. Como sucedió con BenKos Biojó, el primer hombre que gritó libertad en el Caribe, todavía las oligarquías se regocijan tendiendo celadas para asesinar a quienes claman por justicia y por respeto para su pueblo.
Reciban el cordial saludo de nuestra organización revolucionaria. Me dirijo a ustedes en mi condición de Comandante del Estado Mayor Central de las FARC-EP con el propósito de dar respuesta a su carta de fecha 29 de abril. Comenzaré por decirles que nada más lejano a la intención del Secretariado Nacional de las FARC que caer en provocaciones y asumir una actitud conflictiva con las comunidades indígenas del Cauca.
Señores voceros de la Asociación de cabildos indígenas del Norte del Cauca y el consejo regional indígena del Cauca. El Bloque Occidental Comandante Alfonso Cano de las FARC EP, en relación con los sucesos del 28 y el 29 de Abril de 2013 en San Francisco Toribio nos permitimos hacer las siguientes precisiones.
Informamos a la comunidad internacional y al pueblo colombiano que:
En las cordilleras del norte de Nariño ha muerto en combate nuestro camarada Carlos Patiño, a quien el pueblo conociera como “Caliche”, el insigne comandante de la Columna Móvil Jacobo Arenas. Falleció como vivió: combatiendo en la primera línea hasta las últimas consecuencias, por la Nueva Colombia.
En medio de intensos operativos militares apoyados en la asesoría norteamericana y en los que se emplea la más alta tecnología de punta, desplegados con el supuesto pretexto de rescatar al ingeniero canadiense Jernoc Wobert de la compañía multinacional Geo Explorer, retenido por un comando del ELN en la mina Casa de Barro de Norosí, Sur de Bolívar, los mandos del Frente de Guerra Darío Ramírez Castro del ELN y del Bloque del Magdalena Medio de las FARC-EP, nos reunimos en un ambiente fraternal y unitario, para analizar la aguda situación que sufren estas regiones y proyectar nuestro accionar político militar en la región.