Algunos de los grandes medios de comunicación colombianos hoy, desafortunadamente, actúan como verdaderos Sping doctor; es decir, como entes dedicados ya a orquestar el desprestigio de un opositor, o ya el beneficio de las élites en el poder, mediante tácticas manipuladoras, filtraciones, maquillados “sondeos” y estadísticas acomodadas. El proceso de paz de la Habana no se ha salvado de este tipo de maniobras.
Dice el Presidente que las propuestas que presentan las FARC ante los medios se parecen cada vez más a una Lista de Mercado.
Nos gusta la comparación, porque nos recuerda la lista triste de los pobres cuando van a comprar en la tienda del vecino productos de la canasta básica como arroz, chocolate, o aceite. Y nuestra gente no pide, por ejemplo, una libra de arroz, sino 50 gramos; no una libra de chocolate -como debiera ser-, sino tres barritas; no un frasco de aceite, sino 2 onzas… ¡Por Dios! No tienen dinero para pagar el producto completo. Los que mercan en los supermercados de estrato seis, no entienden esto. No entienden a Juan Pueblo entre consternado y angustiado constatando que ya no hay pan “de a cien”. Sólo la perfidia del gobierno y de sus torcidos burócratas de la estadística, esconde la infrahumana realidad para sembrar la falsa percepción de que el país progresa. Los del gobierno dicen: “aumentamos las exportaciones”, pero no explican que quienes exportan nuestras riquezas naturales, y se quedan con las ganancias -que debieran ser utilizadas en la solución de nuestros graves problemas sociales-, son las transnacionales.
A la Habana hemos llegado con el fin de dialogar en función de superar mediante el diálogo civilizado las causas, los problemas de orden social que generaron la confrontación, tal como lo consigna el preámbulo del acuerdo general pactado con el gobierno. Entre estos problemas se cuenta la necesidad de una reforma agraria estructural, profunda, que es el asunto que durante largas jornadas ha ocupado nuestra atención y que afortunadamente ya arroja aproximaciones que esperamos sean explicadas pronto, en un comunicado conjunto que dé certezas a nuestros compatriotas sobre los alcances esperanzadores que hasta ahora arrojan los diálogos.
Al terminar el octavo ciclo de conversaciones en la Habana, de manera insólita, la delegación gubernamental, luego de decir que existen avances, particularmente en la política social en el ámbito rural, afirma que el ritmo de las conversaciones ha sido “insuficiente e inconstante”. Pero lo peor de todo, es que se deje insinuado que la falta de acción es responsabilidad de la insurgencia.
Para las FARC-EP no hay dualidad en su optimismo frente a la paz, la creemos necesaria y posible. Consideramos que a su búsqueda hay que dedicarle más tiempo que el que se le dedica a la guerra.
De un Wikileak originado en la Embajada de los Estados Unidos en Bogotá, que no ha sido hasta el momento desmentido...
6. Senior GOC officials, including President Uribe, have asked that the U.S. consider requesting the extradition of Palmera. They obviously would prefer to see him secure in a U.S. jail than processed in the sometimes unreliable Colombian judicial system. Their requests have had a note of urgency to them. At this time, however, Palmera does not face criminal charges in the U.S. The Embassy is unaware of any pending investigations against this well-known narco-terrorist by U.S. law enforcement agencies. WOOD.